A lo largo de esta unidad vamos a analizar la organización política que tiene el continente europeo así como la de nuestro país.
La primera diferencia a la que debemos atender es a la que se da entre Europa y la Unión Europea. Europa es uno de los 6 continentes terrestres y está divido en 49 estados independientes. Por otro lado está la Unión Europea ( en adelante la denominaré UE) que es una asociación de 27 Estados europeos.
La configuración actual europa ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de los siglos hasta quedar conformada en los 49 actuales países. Los últimos cambios producidos han provocado la unificación de Alemania, la desintegración de la Unión Soviética, la de Checoslovaquia y la de Yugoslavia.
Como en todos los Estados del mundo, los europeos tienen diferencias sustanciales entre ellos. El más poblado y el más grande es Rusia, mientras el que goza de una mejor economía es Alemania.
Centrándonos en la UE, esta organización que actualmente tiene mucha influencia en los 27 países miembros, no se formó de la noche a la mañana puesto que el proceso ha sido lento y no exento de dificultades. En un primer momento y tras la devastadora II Guerra Mundial se planteó organizar algún tipo de asociación para fomentar la paz entre los países europeos y también una organización económica que pudiera hacer frente a la superpotencias de EEUU y la URSS.
Por estos motivos se funda en 1951 la CECA, la comunidad europea del carbón y el acero, que busca explotar conjuntamente los yacimientos de estos materiales. A esta pionera organización se unieron Francia, Alemania Occidental, Bélgica, Italia, Luxemburgo y Países Bajos. Esta será la semilla que marque la andadura de la UE. Seis años después del nacimiento de la CECA y ante el éxito que había supuesto, estos países decidieron profundizar en sus acuerdos y, en el tratado de Roma de 1957, firmaron el nacimiento de la CEE ( Comunidad Económica Europea). Esta organización se fue ampliando progresivamente dados los beneficios que se conseguían. Esta comunidad únicamente unían a los países de de forma económica, por lo que tras unos años de andadura económica en común decidieron dar un paso más y unirse también políticamente. Hecho que llegó en 1993 tras el tratado de Maastrich. Tras este acuerdo los países miembros ceden parte de su autonomía política en favor de la Unión Europea, que con sus instituciones de gobierno intenta crear unas normas comunes de funcionamiento para todos los países. En 2002, 16 de estos países dieron un paso valiente y atrevido, adoptaron el EURO, una moneda común con la intención de favorecer los intercambios comerciales dentro y fuera de las fronteras comunitarias.
Los 27 países miembros han creado una serie de instituciones de gobierno para crear esas normas. La principal institución es el consejo de la Unión, formada por los presidentes y por los ministros de los 27 países. Son los que toman las principales decisiones. Una segunda institución es el parlamento europeo, formado por eurodiputados que son elegidos en sus respectivos países mediante elecciones libres. Esta institución goza de funciones legislativas. Por último está la comisión europea, encargada de vigilar que se cumplan las políticas pactadas por las instituciones antes mencionadas.
Entrar en la UE no es una tarea sencilla para los países puesto que deben cumplir unos requisitos para intentar dotar a la unión de la máxima estabilidad posible. Estos están incluidos dentro de los criterios de Copenhague. De forma esquemática se pide que los países adopten la normativa europea, que tengan una democracia estable y una economía de mercado viable.
Pese a todos los intentos, la UE sigue teniendo diferentes problemas que debe intentar resolver para garantizar su futuro. Los dos principales son los escasos recursos económicos con los que cuenta y por otro, las dificultades que existen en ciertas ocasiones para adoptar decisiones políticas comunes.
El tercer escalón dentro de este tema es el Estado español. La Constitución española, aprobada mediante referéndum el 6 de diciembre de 1978, establece las principales características del país así como establecer su organización administrativa y territorial.
Nuestra Carta Magna define al Estado español como un monarquía parlamentaria . La Corona, primera institución analizada , cumple funciones representativas, pero en ningún momento puede gobernar ni tomar decisiones. "El Rey reina pero no gobierno" sería la explicación más sencilla. Las funciones legislativas las tiene el parlamento, dividido en dos cámaras, el congreso y el senado. Las funciones ejecutivas están representadas por el gobierno, al frente del cual está el presidente y sus respectivos ministros elegidos por él. La independencia y separación de poderes viene determinada por el poder judicial.
En cuanto a la distribución territorial del reino destacan las siguientes divisiones:
- Municipios: son las divisiones administrativas más pequeñas. Son lo que se conocen como Ayuntamientos. En España existen más de 8100 de estos municipios.
- Provincias: los municipios para facilitar su administración se engloban en Provincias. España cuenta con 50 provincias
- Comunidades: esas 50 provincias se organizan a su vez en 17 comunidades autónomas , entidades que gozan de amplias atribuciones políticas. Las ciudades de Ceuta y Melilla dada su situación geográfica aislada del resto de territorio español, se consideran ciudades autónomas y cumplen las mismas funciones que las comunidades.
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