Antes de centrarnos en el estudio de la superficie de la Tierra, vale la pena detenerse un poco en interior de la misma. Es algo que no se ve, pero dada la forma que tiene la Tierra ( es una esfera casi perfecta) es evidente que tiene un interior. De forma general se puede dividir el interior de nuestro planeta en tres grandes capas:
- Corteza, que es la capa más externa. Es sólida y delgada (1% del total)
- Manto, que es la capa intermedia. Representa el 85 % del total. En ella está el magma.
- Núcleo. Es la capa más interna de la todas. Las temperaturas son muy elevadas.
Ahora sí. Vamos a analizar la superficie de la Tierra. Podemos encontrar dos zonas perfectamente diferenciadas. Por un lado tenemos las tierras emergidas, que se corresponden con los continentes y por otro, las tierras sumergidas, que se corresponden con los océanos. Si descendiéramos por los océanos nos encontraríamos con tierra en el fondo. La única diferencia es que una está bajo el agua y la otra no.
Ene relación a los océanos, estos están presentes en el 71% de la Tierra, motivo por el cual nuestro planeta recibe el nombre de "Planeta Azul", ya que desde el exterior predomina esta tonalidad. Hay cinco océanos: El Pacífico, que es el más grande y profundo. El segundo en cuanto a su tamaño es el Atlántico ( este baña algunas costas españolas). El que baña las costas de Asia y parte de África, recibe el nombre de Índico. Por último están los dos océanos más pequeños, el Glacial Antártico que rodea la Antártida y el Glacial Ático que rodea el polo Norte. En estos dos últimos, las aguas permanecen congeladas gran parte del año.
Salimos del mar. Llegamos a la Tierra. Si miramos hacia el horizonte es fácil observar que la superficie de la Tierra no es lisa ni uniforme, sino que tiene montañas, depresiones, llanuras, etc. Para llegar a tener esta forma han tenido que pasar millones de años y debemos entender la TEORÍA DE LA TECTÓNICA DE PLACAS. Según esta, la corteza terrestres está fracturada. Es un puzzle formado por diferentes piezas. Unas más grandes que otras y que, en ningún caso, coinciden sus dimensiones con los continentes ni con los océanos. Estas placas, que se encuentran bajo la superficie terrestre, están en continuo movimiento, ya que estas placas están sobre el manto, donde sus materiales no son totalmente sólidos. Este movimiento provoca que las placas choquen entre sí. Estos choques son los que han provocado el origen de parte del relieve terrestre. Como ejemplo destaca el Himalaya, la cordillera más alta de la Tierra y que se originó debido al choque de dos placas.
Además de la ya conocida tectónica de placas, existen otras fuerzas naturales que han provocado cambios y que los siguen produciendo. Los volcanes son grietas de la corteza terrestre por las que salen al exterior materiales del interior de la Tierra. El proceso es simple. Dentro de la Tierra hay materiales muy calientes, que forman el magma. Este magma asciende por la chimenea y sale al exterior abriendo una grieta denominada cráter.
Otra fuerza que modifica son los seísmos o terremotos. Básicamente se tratan de bruscos temblores de la corteza terrestre. El origen de estos temblores está también en los movimientos y choques de placas tectónicas y en las erupciones volcánicas, que provocan ondas sísmicas. Una vez que se produce un terremoto, empiezan a llegar las sacudidas, que son las que provocan las vibraciones. Cuanto más intensa sea esta sacudida más destructiva puede llegar a ser. Especial atención merecen los tsunamis. Esta palabra origen japonesa significa ola gigante y se produce cuando un terremoto se ocurre en el mar (maremoto) y esto provoca una ola gigante que se dirige a las costas cercanas a gran velocidad, entrando dentro de la Tierra y destruyendo todo a su paso.
Ya hemos creado, gracias a estos movimientos naturales, el relieve de la Tierra. Ahora bien, otras fuerzas van a seguir modificando este relieve, si bien menos que las anteriores, pero es importante conocerlas.
- Los cambios bruscos de temperatura rompen las rocas.
-El viento transporta tierra, que poco a poco va erosionado las rocas e incluso se acumula formando dunas.
- El agua de la lluvia crea surcos en las rocas, se filtra y ls rompe e incluso las desplaza.
Por último tenemos la inestimable acción del ser humano. Debido a los avances en la tecnología es capaz de modificar el terreno a su antojo ( construye túneles , canales, autopistas, pantanos, crea bosques, arrasa montañas, etc.
Por último, destacar las principales formas del relieve, divido en tres apartados, el relieve de los continentes, el relieve costero y el relieve submarino.
EL RELIVE DE LOS CONTINENTES:
- Montañas. Son terrenos de gran pendiente y elevadas. Pueden estar aisladas o agrupadas en sierras, sistemas montañosos o cordilleras.
- Valles, son terrenos bajos situados entre montañas
- Llanuras, son zonas situadas a poca altitud#
- Mestas, que son zonas llanas o ligeramente onduladas, pero situadas a cierta altitud.
- Las depresiones: Zonas hundidas situadas por debajo del nivel del mar. En ellas el agua del mar puede penetrar si estas están cerca de la costa, como ocurre en la depresión del Guadalquivir. La depresión más profunda es la del mar Muerto, situada a 395 metros bajo el mar
EL RELIEVE COSTERO:
La costa es la zona de contacto entre la Tierra y el mar. Esta zona presenta diferentes formas:
- Península: Es un trozo de tierra rodeada por todas partes de agua a excepción de una de ellas, denominada istmo.
- Cabo: entrante de la tierra en el mar
- Un golfo es un entrada del mar en la costa. Se denomina bahía si es de pequeñas dimensiones. Si aún es más pequeña se llama cala.
- una isla es un trozo de tierra rodeado totalmente por agua.
EL RELIEVE SUBMARINO
Al igual que en la superficie de la tierra, el fondo marino presenta diferentes unidades del relieve tales como llanuras, denominadas abisales, y cordilleras, que reciben el nombre de dorsales.
Antes de concluir con este apartado es preciso destacar tres hechos. Hay dos definiciones que en geografía sirven para expresar altura y distancias. En primer lugar tenemos el término ALTURA, que indica la distancia que existe entre el punto más alto de un objeto y el punto más bajo de ese mismo objeto. Un ejemplo sería el de una montaña. Si decimos que tiene 1000 metros de altura nos referimos desde la cima hasta la base. Otra cosa es hablar de altitud, que es la distancia que existe entre un punto y el nivel del mar. En esa misma montaña antes descrita es posible que la altura y la altitud no sea la misma ( solo coinciden cuando la montaña está en la costa) y la altitud sea mayor, es decir, la distancia existente entre su cima y el nivel del mar. Ahora bien, el NIVEL DEL MAR es fácil saber qué es, puesto que es la distancia en altitud desde el mar hasta un punto, pero para intentar dar precisión a esta escala, cada país usa un punto específico de su costa y desde ahí va distribuyendo diferentes cotas (punto de medición) a lo largo de todo su territorio. En el caso español, el nivel del mar se mide en la costa de Alicante, donde el Mediterráneo se muestra tranquilo, perfecto para tomarlo como punto de referencia nacional. La primera cota esta en el Ayuntamiento de la propia ciudad de Alicante. Desde allí, una red de mediciones inunda toda la geografía hispana. Esta cota marca 3 metros sobre el nivel del mar.

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